En Jaén la V de Victoria se iza cada día en las instalaciones de Transportes Jesús López. Ella comanda la flota de esta firma, con unos veinte tráilers de alto nivel; pero cuando su mano empresarial requiere de su camionera mano, un rayo andaluz salta del despacho al asfalto en medio segundo.
En su despacho, ubicado en la localidad jiennense de Begíjar, donde trabaja codo con codo junto a su padre, Victoria deja por un rato los imperativos de la coordinación diaria de esta empresa, puntera en el transporte nacional de productos alimentarios, para atender la curiosidad de este reportero de Solo Camión, que ha llegado hasta aquí tras recorrer un bello paisaje coronado de olivos.
Hablar del idilio de esta joven por la carretera es hablar, irremisiblemente, de su primera infancia. Con apenas 9 añitos, junto a sus padres, Mari y Jesús, y su hermana, Marina, pasó más de una semana de aventura rutera en Holanda. Ver el mundo desde la cabina de un camión le quedó timbrado para siempre en su corazón. “Terminado el Bachillerato –nos explica esta joven andaluza– quise estudiar ADE (Administración y Dirección de Empresas), porque acariciaba la idea de compartir las riendas de esta empresa familiar. Lo acabé y me puse a trabajar de ello, pero al poco, cuando ya estaba ejerciendo en el despacho, me saqué todos los permisos de camión. Por mi manera de ser, tenía claro que necesitaba que me corriera el aire de vez en cuando”.
